Cuando la quilla esta bajada va trabada por dos piezas transversales de inox que hacen presión sobre la cabeza de la quilla mediante unas roscas. De esta forma ni se sube ni cabecea en sentido longitudinal, estos tornillos o roscas deben revisarse y/o reapretarse con mar formada.
En algunas unidades ponen contra-tuercas para evitar que se afloje.
