Yo seguí el mal consejo de envolverla con una bolsa de plástico para evitar la mancha de óxido. Y, efectivamente, no manchó de òxido, pero en cosa de un año se comió literalmente la carcasa de la bombona llegando, incluso, a producir pérdidas de gas. Parece increible pero fue cierto. Me impactó tanto que me hice con una bombona completamente nueva y la coloqué en su cofre sin ninguna protección. Y ahí sigue.
Me han recomendado que apoye la bombona en una plato de barro, como los de las macetas, pero no lo he hecho.

