Tres doctores que conversan a salida de una convención ven venir por la acera un hombre caminando renqueante con dificultad.
-Este buen hombre sufrió de polio en su infancia y aquí sus secuelas. Aventura el primero.
-A ese señor lo ha dejado en ese estado seguramente una larga enfermedad laboral. Dice el segundo.
-Pues me van a permitir discrepar, soltó el tercero, estoy convencido que sus problemas de locomoción derivan de algún accidente.
Llegado a la altura de los doctores el minusválido es interpelado educadamente por los galenos que le exponen sus teorías y quedan atentos a la respuesta.
-Pues nos hemos equivocado los cuatro. Explicaba el preguntado.
-Disculpe, sólo somos tres...
-Si, ya. Yo pensaba que se trataba de un pedito...
