Una ronda

No hay que olvidar que un barco tiene que ser, no solo hidrodinámico, también
aerodinámico. Y como mejor lo es es cuando da la proa al viento. Es muy peligroso cuando da guiñadas en un fondeo, porque es en ellas cuando ofrece las amuras al viento, estirando la cadena y haciendo garrear al ancla. Yo he experimentado guiñadas de hasta 60º en una tramontana, en Benibeca y vi como el fondeo daba tirones del molinete; suerte que, después supimos, el ancla estaba enrocada. Reduje el problema, paradojalmente, ofreciendo el chinchorro al viento, en popa: hacía más resistencia, pero redujo el ángulo a 30º. En mi barco, un sloop, siempre he llevado una veleta triangular que monto entre en puño de escota de mayor, el back y la driza para mantener el barco siempre aproado al viento, no importa que este role.
Perdón por el tocho; mis ansias didácticas.