Los cables de acero no se estiran, al menos de forma apreciable, por muchos años que tengan, buena prueba de ello son los obenques que están sometidos a presión constante, me inclino más por unos candeleros que sí, han cedido y están más curvados hacia el interior de la cubierta, por muy poco que se incline cada uno, al final la suma de todos se nota.

