Vaya por delante mi mas sentido pésame para esta familia que ha sufrido la tragedia de perder a un hijo.
Debe ser extremadamente difícil tomar la decisión de abandonar el barco, sobre todo cuando se cuentan a bordo niños de corta edad, espero que no nos tengamos que ver en una tesitura de estas características.
Seguramente esto volverá a poner en la palestra la conveniencia o no de navegar con niños cuando se realizan este tipo de travesías.
Estoy de acuerdo que situaciones inesperadas se pueden presentar en cualquier momento por mucha previsión meteorológica que puedas tomar, pero hacer una travesía de varias semanas implica el riesgo de tenerse que enfrentar a situaciones meteorológicas no previstas en las que seguramente tendrás que poner el 200 % de tu concentración para salir de ellas.
Personalmente creo que este tipo de travesías solamente deben realizarlas marineros experimentados capaces de tomar las decisiones correctas y enviar a los niños por otros medios.
