Vuelvo al tema de la tenacidad de los materiales, es decir, al trabajo que es capaz de aguantar un material hasta que se produce su rotura.
Ya hemos visto que la ligereza de la madera nos permite obtener muy altas resistencias con muy poco peso. A igualdad de peso, un barco de madera va a ser más fuerte que uno de fibra o uno metálico.
Ante una rotura por impacto, va a ser la tenacidad la que nos diga qué material resistirá más antes de romperse. El material más tenaz no es aquel que resiste la mayor tensión, sino el que, además de resistir una tensión alta, es capaz de deformarse y absorber energía antes de romperse.
En esta tabla aparecen varias características mecánicas de varios materiales (en forma de hilo):
Destacan claramente en su resistencia específica (con respecto a su peso), y su tenacidad los polietilenos HS (dyneema), el kevlar y el carbono.
Vemos que la fibra normal (E-glass) también tiene unas altas características. Hay que darse cuenta de que estamos hablando solamente de las fibras y no del conjunto poliester-fibra o epoxi-fibra. De todas formas, sigo opinando que las características del poliester reforzado con fibra de vidrio son excelentes, pero hemos asistido a un abuso de esas características, está claro que un casco desnudo de un velero de 10 metros se puede construir en 500 kgs y aguantar los esfuerzos normales a que se vea sometido, pero lo suyo es dar unos márgenes de seguridad mayores y hacerlo de 1.500 Kgs, que tampoco es tan pesado, y poder navegar con mucho más margen.
A lo que me quería referir, de todas formas, es a la posibilidad de reforzar un casco de madera con capas de fibra de vidrio, kevlar, carbono o dyneema, aumentando enormemente su resistencia al impacto.
Gougeon Brothers, los fabricantes de la resina epoxi West System realizaron dieferentes pruebas experimentales en ese sentido, y concluyen que se pueden conseguir muy buenas resistencias al impacto laminando exteriormente tejidos de kevlar con una capa exterior de fibra (para facilitar el acabado superficial).
Una de las conclusiones de este estudio es que la resistencia a la rotura mejora si además de las capas exteriores existe alguna capa cercana a la cara interior del casco.
En lo que parece que no hay duda comparando madera y metales, es que la dureza superficial de estos es mayor. Esa característica sólo se podría mejorar forrando un casco de madera con un metal, como se hacía con las chapas de cobre antiguamente, aunque el motivo era evitar el caracolillo.
Pero resalto la diferencia entre dureza y tenacidad. Las características de dureza del acero, junto a su gran rigidez absoluta (no dependiente del peso), es lo que hace que aparente más fortaleza de la que realmente tiene, y los datos ponen a cada material en su lugar. A igualdad de peso, la madera lleva ventaja, intentaré ver datos de como estamos en cuanto a costes.
Un saludo
