Tienes bastante razón, pero el tema es paradójico: navegas como te pide el barco y la ruta, pero por otro lado tu escoges el barco y según las posibilidades que te brinda el barco escoges una ruta u otra y por lo tanto una manera de navegar u otra.
Yo salí sin motor y me encontré bien sin él. Escogí rutas duras porque veía que el barco se atrevía con todo. Escogí navegar a vela con todas sus consecuencias: estar más pendiente de todo, fondear dejando más respeto a la costa, ver como las mareas y el viento cambian y dejarse llevar por ellos..
En tierra, veía a los otros navegantes atareados buscando una pieza que les faltaba, o intentando conseguir gasóleo que no fuera kk y no pagarlo a precio de caviar...
Los veía con cierta perplejidad, para salir de puerto, yo llenaba de víveres, izaba velas y ya está..
Muy probablemente si mi barco tuviera motor le hubiera interesado a algún jefecillo de algo y ahora estaría de vuelta (o no) con el rabo entre las piernas...
No voy a decirle a nadie que navega de una manera equivocada. Pero sí que me gustaría que la gente se diera cuenta de que no hay caminos concretos que seguir, que son el mar y el viento los que proporcionan la libertad, no los gadgets, que con un buen casco, un aparejo, una quilla y un timón bien equilibrados ya tenemos casi todo.
Y puestos a elegir material del barco con el que hacer realidad tus sueños, la ligereza me parece muy importante, la solidez, la insumergibilidad, y el mantenimiento mínimo...
Los parámetros del mar no son los de la tierra, y encontrarse con mar muy duro no se suele escoger a propósito, pero el mar te suele decir con mucho tiempo si estás preparado o no para seguir adelante. E insisto, lo básico son cuatro cosas, y sí que hay que asegurarse de que esas cuatro cosas estén bien...
