En lugar de multarle habría que enviarle al oculista por no ver a tiempo similar "chinchorro" de un color que no puede decir que no sea, cuando menos, llamativo...
Celebro la ausencia de desgracias personales y no quiero ni pensar la imagen que debió presenciar el tripulante que cae al agua, o se tira, justo antes de impactar, que sin duda vió como una mole de más de doscientos metros le pasaba a centímetros, aguardando varios minutos hasta comprobar si la hélice lateral le hacía picadillo o le perdonaba la vida.
Saludos
