Cita:
Originalmente publicado por napoleon
El problema es nuestro modo de vida. En 50 años hemos consumido más recursos del planeta que todas las generaciones de antecesores juntas.
No se yo cofrade prometeo, si aún haciendo todo lo que esté en nuestra mano, y siendo responsables, seremos capaces de parar esta espiral de destrucción del planeta en que hemos entrado.
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Pero - ya lo decía más arriba- que incluso aunque no fuera cierto debemos de pensar y decir a los demás que todavía hay solución.
Lo debemos de decir y debemos actuar conforme a eso por varía razones.
Porque sino todo se descontrolaria mucho más rápido y de esa forma aunque fuera luchando juntos por un objetivo inalcanzable, nos mantendríamos unidos sin caer en el caos.
También porque sería imposible vivir, sería angustioso sobrellevar un mundo apocalíptico sólo esperando a que llegue el golpe definitivo. Es esa situación psicológica, cuando antes llegue el final mejor. Viene a ser como lo que se dice del mareo. " al principio tienes miedo a morir y después, tienes miedo a no morir"
Porque nadie sabe a ciencia cierta si no es posible. Costeau decía que la demografía era el problema, que la necesidad de recursos de los miles de millones que habitamos la tierra hace que nos comportemos como una plaga de langostas arrasando todo hasta colapsar. Sin embargo, en sólo treinta años ( más o menos cuando decía estas palabras) se duplicaba la población mundial, pero gracias a la tecnología se consiguió reducir de forma determinante el hambre en el mundo.
Yo creo que todavía tenemos recursos, sólo hemos explotado los más fáciles, pero las renovables están experimentando un desarrollo inusitado. Podemos volver a hacer minería urbana reciclando los viejos vertederos de basuras. En realidad lo mismo que la energía no se destruye sino que se transforma, los recursos siguen estando ahí y hay sistemas para recuperar CO2 gracias a la fotosíntesis de las algas que se pueden usar como piensos o combustibles ( ya se está haciendo en varios sitos) la cosa no queda ahí, hay muchas experiencias similares desarrolladas por los impulsores de la Economía Azul como Gunter Pauli.
El problema, creo yo, es que deben de darse varios circunstancias que no dependen de la tecnológica ni de los recursos, la primera es que exista un consenso global. A la encíclica del Papa ( que al margen de ser creyente o no, podría modular la conducta de millones de personas sumando el efecto de millones de acciones individuales) le han surgido entre otras, críticas por parte de escépticos interesados, o neoliberales furibundos que repudian cualquier forma de control - que no sea el de su grupo - los gestos de la justicia holandesa condenando las emisiones industriales de CO2, suponen poco si sólo son ellos los que actúan dado que el problema es global. La solución no se resuelve en una legislatura y los gobiernos si quieren mantener el poder saben que lo mejor es contar historias bonitas y no poner cara sería y decir las verdades del barquero. Esa falta de liderazgo mundial ( parece que vamos al revés, volvemos a la guerra fría,) y la temporalidad inherente a la democracia moderna ( por otra parte el menos malo de los sistemas de gobierno) , creo que son el verdadero problema mucho más difícil de resolver que inventar la tecnológica para resolver los problemas de escasez de recursos y aliviar la contaminación al planeta,
Esos grandes problemas: desgobierno y temporalidad política sólo pueden arreglarse con la concienciación y esta última sólo se alcanza cuando se llega a un nivel alto de destrucción, por ejemplo los de Bilbao creo que tienen una ciudad maravillosa porque antes tuvieron un pozo negro de hollín y contaminación,
En definitiva, suena a broma pero creo que es verdad. Cuando más incrementamos el nivel de destrucción, más cierca estamos de la solución, pues más a la vista quedan los motivos para la concienciación,
