Al fin solo, bueno no del todo (estamos ya, los habituales de la casa), pero es que hace un ratillo eramos multitud en mi casa, la venta del peine

vamos.
Y nada más refrescante que subir al puente y ver la luna llena y marte y disfrutar de la noche en mi ratillo de guardia con un café con leche y un buen lingotazo de ron.
Salud
