Respuesta: Ben, el hippy
¡Muchas, muchas gracias por vuestros comentarios!
Tengo un poco de mala conciencia por las lágrimas de Polen, pero parece que las necesitaba, según dice. Lo siento, niña.
Está claro que todos nos enfrentamos a la gran disyuntiva de la hormiga o la cigarra y que ambas posturas contienen una recompensa y un castigo. Cada cual los disfruta y afronta a su manera.
Hay una cosa que no he sabido escribir "literariamente" y que no he puesto en el relato. Se trata de la sensación que tenemos los hormigos cuando llega el invierno y vemos que las cigarras las pasan putas.
He descubierto que, después de lo de Ben, estoy dispuesto a echarles una mano en lo que pueda. Creo que, aunque no sea esa nuestra elección en la vida y seamos de los que se dejan la piel disciplinadamente, nuestra existencia sería terriblemente triste sin las cigarras, sin que estuviesen ahí para decirnos "no tengas tanto miedo, vive un poquito más".
Sé que Ben me quería mucho y que, incluso, me admiraba por ser capaz de aguantar las condiciones en las que viví. Es algo como lo que comenta Leviño. La clave para entenderlo es que él suponía que yo sentía por mi profesión y mi vida la misma pasión que él por la suya.
No sé a vosotros, pero a mí me está dando mucho que pensar...
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