Sinverguenzas los hay en todos partes, no necesariamente transeuntes, pero los beneficios superan con mucho a los inconvenientes, al menos a mi me compensa.
Si no al final no saldremos de nuestra zona, si resulta que ir al puerto vecino, pasar la noche, comer en sus restaurantes, intercambiar experiencias y hacer amigos te sale por mas dinero que una noche en un cinco estrellas y encima te miran como una especie de apatrida, mal asunto.

