Cuando construí el Sin Razón ni se me pasó por la cabeza el precio que podría tener de reventa, era el barco que quería y el único al que podía llegar economicamente (2,5 millones de pelas y 3.000 horas de trabajo mías casi en su totalidad).
El barco cumplió de sobra las expectativas, navegué seis años seguidos con él y lo tuve otros quince entre Malasia y Tailandia. A partir de unos años ya tienes que volver a poner dinero renovando equipo y manteniendo el barco. Dependiendo de lo que gastes así será su valor de reventa. Podrías mantener un barco impecable mucho tiempo gastando también mucho dinero.
Más por circunstancias que por otra cosa, lo vendí este año, con un valor bajo, pero mantenerlo significaba no parar de gastar sin un fin claro, porque quiero otro barco que cumpla mis expectativas de ahora.
El barco que busco ahora es muy específico, porque creo que tengo bastante claro lo que quiero y eso no es fácil encontrarlo en otro barco y menos a un precio asequible. Me da igual que el barco tenga unos winches a los que le das un botón y uno caza y otro larga. O una impecable cubierta de teca...Lo que quiero es un barco sólido, sencillo, bien equilibrado, fácil de llevar y con un interior limpio, bien ventilado, luminoso, seco y acogedor. Que me valga para ir a Islandia, Groenlandia, Noruega, Alaska y cabo de Hornos, pero también al Amazonas o los manglares de Papúa o hacer una vuelta al mundo con mucho mar y pocas escalas...¿tiene algún sentido pensar en el precio de reventa?, no se lo veo, cuando navegas, tu horizonte máximo suele marcarlo la temporada de lluvias o la estación seca o la temporada de ciclones, o el invierno, pocas veces supera los seis meses y eso es lo que cuenta y está bien que sea así..
Poder moverse por el mundo en un barco que te dé libertad y seguridad, que conoces como la palma de tu mano y en el que te sientas a gusto, vivo, para mí eso es lo que no tiene precio..
