Alberto, siempre he lamentado el que no nos hayamos conocido personalmente, nos cruzamos más de una vez, incluso en cierta ocasión no pudimos charlar por cinco minutos ... en un Salón Náutico de Barcelona, tú fuiste al stand de Anavre y preguntaste por mi, yo llegué un rato más tarde y te habías marchado ...
Algunas veces en Mallorca y otras en Barcelona no coincidimos por pura coincidencia ...
Intercambiamos mails, te seguí, admiré tu entereza ante todo tipo de adversidad, y tu dignidad viendo llegar lo que unos consideran el final y tú posiblemente hayas visto como un bordo para dirigirte a una nueva y maravillosa cala donde fondear .... De algún modo, sin ser amigos, siempre me sentí cercano a ti, algo que tú sabías provocar muy bien, hacías que quienes te rodeábamos nos sintiésemos cerca ... de algún modo te sigo sintiendo ahí, esperando tu próxima foto, tu siguiente comentario jocoso, tu fuerza irreductible ante la parca que venía a por ti y cuyas garras conseguiste evitar mucho más de lo que algunos preveían ...
Te pido que cuando nos encontremos, que no dudo será en un antro de navegantes, me dediques unos minutos para charlar y beber y planear alguna navegada juntos.
Buen viento, Alberto ... Brindo por ti



a tu salud!!!