Hola a todos. Unas

por unas olas bien pasadas.
En la barra del Guadalquivir hay un efecto muy parecido al del Plata; a la poca profundidad, se le une la intensidad de la corriente (en vaciante) y el viento del WSW, que trae mar formada con bastante fetch. Todo esto crea un oleaje en la que la relación, altura-longitud, se hace tan acusada (con pendietes superiores a los 30º) que al salir de una cresta, te empotras en el seno de la siguiente, con muchas probabilidades de que ésta te pase por encima. A todo esto, imaginaos la sucesión de "porrazos" que irá pegando el barco al paso de cada ola. Tan solo te queda, aminorar la marcha al máximo.
Saludos.