Es innegable que el riesgo que asumen al adentrarse en el mar con similar cascarón aumenta exponencialmente respecto a si lo hicieran en un barco dimensionado a la aventura.
Si por ésa causa necesitan auxilio, pondrán en riesgo la vida de sus rescatadores y, en el mejor de los casos, ocasionarán un gasto que multiplcará por cincuenta el importe de lo que han querido ahorrar no utilizando un barco más adecuado.
Me parece muy loable su espíritu de aventura, pero sinceramente no envidio en absoluto ni su grado de confort cuando,llevan horas y más horas subidos a ésa balsa, ni admiro en lo más mínimo su falta de mesura al decidir en que condiciones no ponen en excesivo peligro su propia integridad ni desafían a a que otros tengan que tener a punto medios materiales y personales para salir a su posible rescate a poco que se les tuerzan las cosas.
En mi opinión es como calzarse unas playeras y un impermeable para acender al Montblanc...
Saludos
