Y el seguro tampoco.
Recordemos que, todo lo que no cubra el seguro, lo tendrá que cubrir nuestro patrimonio personal, y si no tenemos suficiente, mantendremos una deuda durante muchos años, que se irá descontando de nuestros ingresos futuros, sean salarios o pensiones.
El ejercicio profesional no es cosa que se pueda tomar a la ligera. Ni en la náutica, ni en ninguna otra rama de actividad.
Creo que las nuevas atribuciones están más pensadas para el trabajo asalariado, que para el desempeño autónomo. Más que nada porque la oferta de ese tipo está ya bastante saturada, y los precios se han reducido mucho. No los publicados, pero sí los que realmente se cobran.
