El motivo del regalo parece claro. El barco no vale lo que cuesta arreglarlo.
El timón literalmente arrancado no deja de ser un daño estructural no fácil de arreglar. Es posible que el casco haya hecho una importante flexiôn y proceda comprobar que no haya alguna deslaminación, ya que el golpe para torcer el eje y llevarse de pasada el arbotante no fuè presisamente un simple roce.El motor, una anticualla y además infradimensinado para un 31".
Si a todo ello sumas cuarenta años de antiguedad, velas en mal estado, jarcia en presumible mal estado, instalación eléctrica por rehacer... el hipotético valor en venta del barco, si encuentras a quien se atreva a comprarlo, es inferior al coste d dejarlo en condiciones, y mientras se arregla sigue originando gastos de amarre o de varadero.
Sin duda el dueño está ansioso de que le acepten el regalo cuanto antes.

Saludos cordiales
