aquí os dejo mi caso relativo a un "amarre de cortesía" vivido esta semana, y el diálogo de besugos:
llegamos a puerto y un amable marinero nos ayuda a amarrar el barco y se produce el siguiente diálogo sin una palabra más alta que la otra:
- Marinero: ¿ cuanto tiempo van a estar?
- Yo: un par de horas o 3 como mucho.
- Marinero: OK pero ¿van a consumir algo en el bar del puerto deportivo ?
- Yo: si si claro tomaremos algo no se preocupe.
- Marinero: OK entonces no le cobramos el amarre
- Yo: ahh perfecto muy amable, aprovecharemos también para darnos una vuelta por el bonito puerto pesquero.
- Marinero: en ese caso le tengo que cobrar medio día de amarre.
- Yo: pero no se preocupe porque ya le he dicho que al volver tomaremos algo en el bar del puerto deportivo, de hecho tenemos pensado comer en él (éramos 6 personas).
- Marinero: lo siento pero en ese caso le tengo que cobrar el amarre.
- Yo: ¿pero no me ha dicho que si consumo algo en el bar del puerto, no me cobra el amarre?
- Marinero: si pero si se da una vuelta por el pueblo entonces le tengo que cobrar.
- Yo: no entiendo.
- Marinero: ¿que es lo que no entiende? la norma es clara
- Yo: hombre lo que no entiendo es que si me quedo en el puerto y tomo algo en el bar no me cobra el amarre, pero si salgo del recinto del puerto para ver el bonito pueblo marinero, entonces si, pese a que vuelva al puerto a comer a su bar.
- Marinero: pues parece que ha entendido perfectamente la norma.
- Yo: pero a ver no entiende usted que el objeto de que no me cobres por el amarre, es precisamente que consuma algo en tu bar ? ese es el objeto de la norma del puerto, que consuma algo en tu bar, y lo de menos es si visito o no el pueblo también.
- Marinero: yo no pongo las normas
- Yo: es que creo que no entiendes bien las normas de tu propio puerto.
- Marinero: bueno caballero creo que el que no entiende las normas es usted; le repito que si va a visitar el pueblo le tengo que cobrar, aunque luego se tome una mariscada en el bar del puerto.
- Yo: vale vale entendido haremos lo siguiente; la mariscada nos la tomaremos en el pueblo pesquero, y al volver me cobrará usted el medio día de amarre que yo le pagaré con mucho gusto, y que posiblemente será mucho menos que la comida que consumiremos gustosamente en el pueblo.
- Marinero: OK parece que por fin lo ha entendido


nota: al final pagué 12 € por el amarre.... :-)