Tengo amigos catalanes que han pasado muchas tormentas repentinas como las del relato en el Mediterráneo y en el Caribe. Les explico que nuestro mar es mucho más noble y que es normal que intimide, Finisterre, Villano o Costa da Morte, pero sustos he llevado muchos más en el Mediterráneo o el Caribe mientras que nuestro mar te prepara psicológicamente y en esos mares aparentemente plácidos, pasas de las risas al llanto de un momento a otro.
Lo malo es que tenemos el agua fría para el chapuzón, pero para dormir tranquilo fondeado no hay nada como una calita en una ría gallega,
