Hola Jamama, si a tu Almiranta no le gusta el mar, no le gusta navegar, ya puedes hacer lo que quieras, comidas, fondeos, etc. no conseguirás que se sienta a gusto y antes de embarcar estará pensando en desembarcar. Si es este tu caso y no eres capaz de revertir el proceso, es decir que le guste la sensación de navegar, lo mejor es que te busques unos amigos que si les guste navegar o que navegues en solitario y con la almiranta salir solo a calas cercanas, tomar el sol, una tortillita y unas birras.
Me vas a perdonar, pero a lo largo tus intervenciones no he podido ver si tu Almiranta se encarga del timón, de alguna vela, de los partes meteorológicos, ect. etc. Si no desarrolla alguna labor en la navegación, siempre se aburrirá y en cuanto vengan un poco dadas se sentirá fatal.
Pienso que hombre o mujer, para que coja interés por la navegación:
1.- Ha de participar en todo, no solo en la navegación sino también en: las compras de material, en el mantenimiento, en la elección de pantalán, etc. etc., es decir en todo.
2.- Si alguien no le gusta navegar, no puedes pretender que le coja cariño haciendo travesías largas. Da lo mismo que el tiempo y la meteo sean buenos, siempre será un coñazo.
3.- Mientras no tenga confianza, no salgáis a una gran distancia del puerto base, no más de 2 horas. Sabrá que en cualquier circunstancia puede volver relativamente fácil. Además siempre será más difícil que os sorprenda la meteo.
4.- Debe de ir aprendiendo a manejar el barco en su totalidad, timón, izar y arriar velas, rizos, atracar, desatracar, MOB, etc. etc. La rampa de aprendizaje ha de ser progresiva.
5.- Si hace alguna maniobra mal se lo dirás, pero lo continuará haciendo, has de mantener la confianza y lo has de demostrar. Tú también metes el cuezo y sigues adelante.
6.- Las decisiones de: menos escora, reducir trapo, volver al puerto, deben ser tomadas por el tripulante más inseguro.
7. Y más
Te contaré mi experiencia, mi Almiranta y yo llevamos navegando algo más de un año con barco propio, antes habíamos hecho salidas cortas con algún amigo.
En la compra del barco participamos los dos conjuntamente y antes de comprarlo dijimos de mutuo acuerdo, que si al cabo de un año no habíamos hecho más de 70 salidas a navegar o uno de los dos decidía no seguir navegando, venderíamos el barco. Después de 1 año hemos hecho cerca de 200 salidas y ninguno de los dos a puesto objeción alguna para seguir con el barco.
Las salidas no son de más de 4 horas, la más larga fue de 5 horas.
Lo más lejos que hemos estado de puerto ha sido a 2 ½ horas.
Si la meteo es mala no salimos.
Desde el segundo o tercer día la que gobierna el timón es ella, haga la condición que haga. Solo me pongo al timón si ella me lo pide, por cansancio o cualquier otra circunstancia.
A aprendido a izar y arriar velas, poner rizos, virar y trasluchar velas, fondear y levar ancla.
Ha practicado recogida de MOB.
Si dice que hay que poner rizos se ponen. Si dice que hay que volver a puerto se vuelve.
Cambiamos de génova y compramos un Genaker, participamos los dos. El calcetín para el Genaker lo fabrico ella, yo me encargue de la maniobra.
Hemos fondeado una docena de veces, de las cuales unas diez porque a ella le gusta pescar.
Eso sí, después de cada salida tengo que invitarle a unas birras.
Resultado: Si no hay embarcación a la vista y arrecia el viento o la mar, ordena quitar trapo, pero si hay alguno velero a la vista, grande o pequeño con el que medirse, se mantiene todo arriba hasta que el agua llega a la regala.
Me gustaría algún día hacer travesías largas, pero esto lo tengo más complicado. Ya sé que muchos se aventuran con barcos de 6 mt., peo yo pienso que para travesías largas un barco debe tener mínimo 9-10 metros y además de momento la Almiranta no está por la labor, así que a esperar tocan.



