Que bueno Leviño!!!
Por cierto, la que no se marea nunca ( o sea, yo) el domingo vomito dos veces.
Pocas horas de sueño, poco desayuno y un mar de fondo (con esas olitas tan majas del Mediterráneo que te vapulean por todas partes) de dos pares de....
Me pasé toda la travesía (Altea — Gandia), como un zombie. Que se lo digan al otro patrón que se comió 11 horas de caña.
Eso si, el único velero que vimos que llevaba nuestro rumbo iba a palo seco. Nosotros con un rizo. Con un par!!!
Conclusión: yo del mareo ya no digo nada
