Una o nueve birras
La verdad es que en mi caso no se puede comparar con barco con buena habitabilidad. Mi embarcación es de 5,5m. Cuando adquirí el barco nos fuimos juntos en coche hasta el vendedor hasta Almería, la botadura y las primeras navegaciones fueron las cosas del barco que compartimos, incluso la participación en la primera regata que organizaba el club (con toda la pompa de salvamento maritimo y guardia civil, muy institucional). La puesta a punto, instalaciones etc. corrieron de mi tiempo (y dinero claro). Pero las ganas de navegar, aprender con la jefa me cegó el asunto del disfrute y comodidad. Mi puerto esta en el Caño Sancti Petri a 4' de mar abierto (puerto de Gallineras San Fernando, Cádiz), y justo en la salida se forma un tinglado de corrientes y cambios de intensidad de viento que lo complica un poco.
Pues las primeras navegaciones quise salir todas las veces a mar abierto, suponiendo eso que cuando lo consigues ya has navegado 1h, o 2h si haces bordos por el caño, para despues empezar a pegar pantocazos. Principal problema de mi Jefa: el mareo. Despues de bajar el caño sin experiencia puede cansar y lo duro venía justo a la salida a mar abierto. Repetí esa mala práctica varias veces y el resultado es que ni con el barco amarrado en el pantalán la Jefa quiere pisarlo. Entoces mi plan ha sido regatas de club en solitario o a dos con un amigo y no de dos días seguidos que se me queja la Almiranta de aburrimiento.
Pasado 4 años en el 2013 descubrimos los paseos por la Bahía de Cádiz y ya con cuidado que sean buenas las condiciones. Ahora si navega pero unas 2 veces al año y un rato por la tarde. Lo mejor, dejarla a la caña y poco a poco, bueno y por supuesto eso de 15/20kn de viento ni de coña, ahí la diferencia con un 30 pies. Lo mío es como creerte que tienes una caravana teniendo un seat panda

. En fin ahora sacrifico participar en alguna regata para aprovechar los momentos, a ver si logramos salir 3 por año.
Saludos

y perdón por el peñazo.

