Muy bonito,
Esta claro que no es la primera vez que pasa por ahí.
Tienen calibrado el paso con la manga. En el último paso estrecho parece que no cabe.
Lo sorprendente es que no se nota ningún rebufo al pasar por los desfiladeros de roca. Un amigo paso con su barco ( un 28 pies) en orejas de burro de norte a sur por " o Carrero do Vilan" , al llegar al otro lado, casi se lo pone se sombrero, porque el viento rolaba y se ponía en la proa. Salió sin problema por la inercia que llevaba y porque por precaución llevaba el motor encendido, dando avante con toda la potencia que daba,
