El navegante, bueno, pero el montador del vídeo, excelente.
Nos ha hecho ver algo que posiblemente no haya existido en la realidad. Casi seguro que durante esa navegación, si es que ha sido una única, habrá habido algún inconveniente, pero se habrán omitido en el montaje.
En el fondo, el cine es eso, hacernos ver algo que no existe en la realidad, una ilusión; en este caso hermosa.

