En mi caso, progreso adecuadamente. He salido con la almiranta tres días seguidos desde Nazaré, con ella aprendiendo a la caña. No se ha mareado, lo que era un grave problema, y parece, cruzo los dedos, que empieza a disfrutar de la vela. Aunque, eso sí, no he conseguido que salgamos más allá de unas horas. Sé que lo hace, que lo intenta, por mi.
