Señoras-señores, no hay porque demonizar a las empresas de chárter, cumplen su función con todos sus permisos y material de seguridad en regla, sea un barquito de 4 metros o un fabuloso catamarán de aquí te espero; por cuestiones que no vienen al caso he dejado de ser propietario de embarcación (siempre tractor por exigencias familiares) y este año hemos iniciado la aventura de la fe verdadera gracias a las empresas de chárter

, por mucho PER Cap.Yate o cualquier titulitis similar nunca me hubiese atrevido a patronear un velero sin antes tener conocimiento de su funcionamiento y haber realizado salidas con gente experta, en pocas palabras RESPONSABILIDAD, eso es lo que nos falta.
Unas

por el feliz desenlace de las tripulantes y por el intento de salvamento del motorista.