Año 1700
John Maccay, Colin Woodard y Silver el Largo se reunieron y se dijeron:
-no queremos cálculos, al carallo los ángulos de arrastre
Y la cosa salió como salió
botaron una balandra para la piratería en las Bahamas
habían buscado y encontrado el centro del plano lateral (CLP) recortándolo en cartón y equilibrándolo en el filo de una navaja
y luego habían buscado y encontrado el centro del plano vélico (CE)
y relacionaron los dos centros con una distancia (d) a ojo de buen cubero
llegó el día de probar el bicho
la balandra resultó
muy ardiente
el timonel con mucho esfuerzo movió la presión lateral del agua (CLR) hacia popa (de CLR_1 a CLR_2) para encajar la Fuerza hidrodinámica (Fh) con la Fuerza aerodinámica (Fa); pero ahí no acaba la cosa, este velero ardiente escora ...
y orza violentamente: la fuerza aerodinámica se va a una banda, en el esquema se va hacia la banda de estribor (el rumbo del velero (Rv) es hacia arriba del esquema) y el timonel tendría que mover la presión lateral del agua aún más a popa (CLR_3)
John Maccay, Colin Woodard y Silver el largo se reunieron y se dijeron: -bah, esto lo solucionamos en dos patadas, y para equilibrar la cosa le pusieron a la balandra tremendo botalón con tres velas en la proa
-Que la presión lateral del agua (CLR) está hacia proa y cuesta un montón moverla hacia popa con el timón, pues ná, nos llevamos el aparejo hacia proa, y aquí no ha pasado nada
(y así nació el
yataismo, escuela/corriente de arquitectura naval, que dice: -ya tá, déjalo, ahí quedó, qué más da)
