Anoche me he comido una paella de balandros y fragatas, y el ingrediente principal era la imaginación rallada. Eso si, luego tuve que tomar una infusión de bosques de manzanilla porque las quillas estaban algo pesadas y no me dejaban digerir bien, aunque he de reconocer que tenían ese crujir tan característico de las naves de antaño.
