Yo hace tres años al entrar en la cocina con la "legaña puesta" todavia, para hacerme el desayuno me encontré con un inquilino que la recorrió de punta a punta a velocidad de vértigo hasta esconderse en la alacena. Convivió más de un año con nosotros, no fuimos capaces de cazarlo con la trampa " no mortal", (tazón invertido o recipiente similar apoyado sobre un dedal en donde se ha introducido un trozo de queso bien apretado.El inquilino entra por el hueco, tira hacia adentro del queso, el recipiente resbala y le deja preso). Lo extraño es como llegó a un sexto piso.Pensamos que vino de polizón en una estufa de parafina que teníamos en el garaje de Almería. Lo mismo que vino, desapareció y no destrozo nada se "atracaba" del cubo de la basura.
No voy a hacer un alegato Kaia, pero no me parece "acertado " el reportaje fotográfico, distinto es una rata , pero igualmente sin reportaje.Es una opinión sin "acritú" eh.
