Quiero dejar claro que mi intención no es polemizar ni pretendo que nadie cambie sus ideas sobre la navegación ni las formas ni las uves ni nada.
Espero simplemente poder exponer cómo lo veo sin que eso se convierta en una confrontación con nadie, cada uno ya es mayorcito para tener sus ideas ordenadas, abiertas o cerradas.
En primer lugar, pienso que el barco es más importante que la tripulación, tal vez sea sólo un 1%, pero con un buen barco todo es más fácil y con un mal barco hasta los mejores se encuentran con problemas.
El ejemplo del Swan 44 y del Figaro Beneteau venía para comparar un barco clásico pero ya con orza diferenciada, carena en V profunda, extremos finos y popa poco voluminosa, con un barco actual de popa voluminosa, que va muy fuera del agua y tiene una orza mínima.
El Swan es problemático de llevar en popas y el Figaro es un barco muy docil en cualquier condición, seguramente de más, porque una orza tan fina no proporciona apenas estabilidad de rumbo, pero en cambio lo hace muy fácil de llevar, ya sea a caña como con piloto automático.
Y en el vídeo va totalmente pasado de vela, pero creo que se ve que llevado con poco trapo el barco va a ser muy noble en cualquier condición.
¿Por qué se produce un knock down?. En español creo que se llamaría vuelco por velocidad. Podría haber un vuelco por escora, tal vez ayudado por exceso de trapo o una ola, pero el vuelco por velocidad se produce tras una bajada de una ola por el choque descontrolado contra la ola siguiente (con spi es algo distinto pero las consecuencias son las mismas).
Esto puede pasar en una regata costera por ir con mucho trapo, o puede pasar en el océano, con muy poco trapo o a palo seco pero con olas de mar gruesa o arbolada. Los barcos con popa ancha tienen mayor estabilidad bajando la ola, tienen capacidad de planeo, mientras que un barco de popa estrecha tiene tendencia a hundir la popa en la ola que el propio barco genera, siendo mucho más difíciles de controlar, pudiendo iniciar la bajada de la ola ya con una irrefrenable tendencia a orzar o arribar.
De cualquier manera, el problema es la llegada a la ola siguiente con una velocidad que no es fácil de controlar, pues tal vez vayamos a palo seco y sea el viento o la magnitud de las olas las que nos hagan llegar demasiado rápido hasta la ola siguiente.
Aquí aparecen más cosas: por un lado, la flotabilidad que tengamos en proa, si tenemos poca, el barco tenderá a clavar profundamente la proa en la ola siguiente, frenando bruscamente el barco y tal vez atravesándolo, con lo que se produciría un vuelco; con volumen en proa esto es más difícil, la flotabilidad saca la proa del agua y evita la pérdida de control. Aquí también cuenta la distribución de pesos, a una proa sobrecargada le costará más remontar la ola que a una proa ligera. Esto se ve también muy bien en las motoras, una lancha con proa muy afilada y sin apenas sustentación en flotación en las amuras puede ser muy peligrosa y meter enormes tumbadas bajando olas.
La superficie de deriva lateral también es muy importante. En estas condiciones lo mejor sería no tener ninguna, no la necesitamos para ir en popa y toda la que tengamos va a querer hacerle la zancadilla al barco, aunque evidentemente es mejor que la que haya esté retrasada que adelantada.
Y otro factor más, en el que ha incidido hasta la saciedad (en su peculiar estilo) el cofrade U25pies, son las posiciones relativas del centro de gravedad y el centro de resistencia lateral:
Si el primero está por delante, el barco tenderá a seguir en su dirección, pero si está por detrás del centro de presión lateral, las posibilidades de una cruzada del barco son altísimas.
Un saludo y perdón por la paliza
