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Antiguo 29-12-2007, 00:53
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Pirata
 
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Predeterminado Holas gentes de mar y taberna

Buenas noches amigos/as
Vaya por mi cuenta esta ronda, yo tomaré un coñac Mascaró, soy hombre de bebidas sencillas y si me hacéis un hueco en la barra de esta os contaré mi historia.Si me paso de prolijo achacadlo a mi condición de novato.Yo soy de tierra adentro y mi afición al mar empezó siendo literaria, creo en el fondo que siempre prevalecerá esa vertiente literaria y contemplativa. La cosa no pasó de ahí porque la vida siempre va más deprisa que los planes hasta que hace unos años, quizás por una jugada del subconsciente, compré una casa en Calafat y también por azar, parece imposible si no, que entables una conversación con un desconocido y acabes comprándole un amarre precisamente en el puerto deportivo de Calafat. Así que me encontré con una segunda residencia en la costa y con un amarre, lo que sin duda me llevaba de cabeza al tercer paso, comprar un barco, o quizá una barca, lo cierto es que el uso de estos términos es un poco anárquico.Como no tenía muy claro el tema este decidi primero sacarme el PER de motor y vela y es lo que hice el año pasado pero fijaros si no es una conjunción de casualidades que cuando salí del examen en Barcelona, me fui a un bar cercano a tomar una caña, allí había gente que acababa de salir del examen, como yo, y uno me dijo que un amigo suyo se vendía un pequeño velero que había sido un barco maldito, no porque tuviera fantasmas sino porque siendo del año 82 había pasado por tres propietarios hasta la actualidad que a pesar de todas sus ganas no habían conseguido hacerlo navegar más que unas pocas veces, de hecho llevaba 12 años cubierto de polvo en un garaje, este había sido el tiempo que había tardado el último en convencerse de que nunca lo echaría al agua.Seguramente fue por mi afición a la literatura, que me pierde, que acabé comprendo ese barco o barca que en un principio me decepcionó, porque requería una puesta apunto considerable. De todos modos, también se amoldaba a mis espectativas, algo modesto y pequeño para decidir si doy el salto de marinero de libro. Hace medio año que lo tengo en el parking de la playa y amenudo me digo este fin de semana lo echaré al agua, pero sea por el mal tiempo o por los vientos desconsiderados de la zona o porque a este o a aquel amigo no le va bien acompañarme,que la cosa se va retrasando. A veces me lo miro desconfiado ¿ y si lo pongo en el agua y se hunde? Quizá es un barco con espíritu de carromato. En fin creo que la semana que viene tendré una charla filosófica con él,
Salud camaradas, que la noche os sea propicia.
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