Buenos días,
Un pequeño aporte,
Hoy parece que ella tiene la voz todavía más dulce que ayer, sin embargo sus ojos destilan tristeza y humedad. Ahora, cuando ya parecía que habíamos superado este maldito bache; este infierno de delirios y arrebatos envueltos entre vapores de indiferencia y alcohol. Siempre ha sido igual: desafectuosamente inseparables, destructivamente entregados. Pobrecilla, incluso había vuelto a cocinar para mí con su estilo tan detallista. Su toque tan magistral que arranca gustos delicadísimos hasta al mortal veneno que me proporciona
.
"Escombros"
Salud,
