Aparte del absurdo normativo (en particular para la náutica de recreo española) está la dificultad de reglamentar la natural diversidad del ser humano y su circunstancia.
Esto no es filosofía. Me explico.
Como sabes estoy liquidando - a mu buen precio oiga - mis libros de iniciación al crucero. A la hora de editar el libro, no escatimé en esfuerzos para que quedara bien. El peso final del libro terminado es 527 gramos. Si hubiera metido "menos rollo" en páginas web, o índices, introducciones, glosarios o tonterías... el libro tendría 10 páginas menos y pesaría 495 gramos.
En Correos no han aplicado la informatica para la progresividad en los precios. Es decir, que enviar mi libro por correo, cosa que hago últimamente a razón de una o dos veces por semana (¡gracias amigos!), me cuesta casi 5 euros, mientras que enviarlo con 10 páginas menos supondría alrededor de 2,5.
¿Es lógico que un libro de 495 gramos cueste 2,5 euros y otro de 505 gramos cueste 4,6?? No tiene lógica.
Pero esos grados, esas líneas que hay que dibujar, en algún sitio tendrían que caer. Mi paquete está "por encima de 500", que es la línea divisoria entre categoría A y B de paquetes
El problema con la "categoría de navegación" está en el formulacio de parámetros: se tiene en cuenta el grosor de la fibra, el grosor de cadenotes, cable, espiches, palos, perchas, el peso de la orza, el anclaje, el cocido de la fibra, la estabilidad calculada, la eslora, el número de tripulantes..... son muchas muchas cosas. Además, en el mar la cosa cambia cada dos por tres. No es como el paquete que siempre pesa 427 gramos. Por eso se pone siempre uno "en lo peor".
Y para condiciones chungas de mar, cuando te pones a rellenar los parámetros de fabricación del barco, a veces te sale muy lejos de la raya (y entonces los astilleros no se esfuerzan y dejan el barco en categoría B), o al revés, estás tan cerca que sólo modificando obenques, peso de orza o grosor de mamparos, ya puedes sacar el barco con categoría A.
Los diseñadores manejan estas cosas con detalle.
Luego a los "no ingenieros" como yo, nos extraña lo que dices, que unos barcos sí y otros no puedan aguantar olas de ta o cual tipo, o vientos de cual o tal intensidad.
Creo que la respuesta a tu pregunta está, no en comparar los barcos en sí, un día de buena mar, o comparar travesías largas hasta Australia. Creo que la clave de que uno sí y otro no está en que.... en esa travesía larga... cuando la cosa se pone chunga.... a igualdad de condiciones... el barco B tiene más probabilidades de romper algo que comprometa la seguridad. Hablo de más probabilidades de romper de B sobre A.
Pero en los "formularios" nada dice de la habilidad del patrón. Hay patrones inexpertos o temerarios que romperán, o comprometerán un categoría A con 40 nudos, y quienes corran bien el temporal con un categoría C.
A la hora de establecer "donde se pone la línea", no se puede tener en cuenta todo.

(Al final sí que era filosofía.... Dios mío, vaya rollo)