Me entra una duda existencial gorda. Me convence lo de el centro de gravedad del barco debe estar por delante del centro de deriva para en el caso de una clavada en una ola se pueda mantener la direccionalidad y el barco no se pegue un papirotazo por su propia inercia haciendo palanca por detrás del centro de resistencia hidrodinámica. La teoría del dardo.
Pero resulta que antes de llegar a ese punto, tenemos a la ola que se nos eleva por popa y retrasa brutalmente el centro de carena y el de resistencia. Además, la vela (un spi menos) está ejerciendo un momento que quiere que la proa se hunda en el agua.
La reacción en cualquier barco, o en una bici de montaña que baja una cuesta, es llevar el peso lo más a popa posible, para compensar el momento de la vela y para intentar situar el CG del barco encima de la fuerza de sustentación que tiene el barco al bajar la ola.
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¿Si tenemos el centro de gravedad muy adelantado no estamos forzando a que el barco se clave ya de proa al bajar la ola acentuando el descontrol al llegar abajo y clavarnos en la siguiente?
Si lo tenemos atrasado, al menos bajará la ola más equilibrado, y serían las formas y volúmenes de proa los que decidirían la estabilidad al llegar abajo, unas formas wave piercing procurarían que la proa no tenga dificultad en volver a la superficie, y unas formas "pastilla de jabón", o gamela harían más neutra la direccionalidad de la proa y aumentarían el margen de desviación de las fuerzas. Porque el centro de deriva lateral, cuando la proa se está clavando en una ola está muy a proa, es imposible tener el centro de gravedad por delante...


