
Cuando hablamos de madera seca podemos referirnos a dos cosas : a la humedad celular que es la que nos indica el grado de curado o secado de la misma, y a la madera húmeda en cuanto que está simplemente mojada. Cuando baldeamos la cubierta (mejor agua salada, que la endurece y evita la proliferación de hongos) la mojamos, se hincha, mejora en aspecto, las juntas, etc. Pero, salvo que vivamos en el barco, no podemos tener siempre húmeda la madera. Y ,lo peor, lo que verdaderamente estropea la madera es el sol, el sol directo, la luz. Es la causa de que la superficie de la madera se vuelva gris, de que se agriete... Y esto, salvo que tengamos cubiertas las superficies cuando no las usemos, tiene mal arreglo. El aceite natural rehidrata la madera y, si tiene filtros UV (muy aconsejable) retrasa el envejecimiento y mantiene el color natural, pero puede manchar un poco la ropa si está muy saturada. Lo que no es aconsejable ,en mi opinión, es cepillar la madera para sacarle veta nueva y color marrón. Porque esa superficie quemada, gris, protege la madera sana que hay debajo. Buena cosa, si no nos importa tanto el aspecto, o somos un poco vaguetes para mantenerla bien.
