Buenas tardes. Sírvanse unas cervezas frescas que esta ronda va de mi cuenta.
La semana pasada salimos del "Viento de Levante" (Bahía de Cádiz) con unos cómodos 5-6 nuditos de poniente en torno a las 19:00h. El barco, un Albatros de 18 pies. La intención, ver ponerse el sol entre Cádiz y Rota. Al quedar a sotavento de la costa, izamos toda la mayor para darnos posteriormente la vuelta hacia astilleros de Puerto Real para después pasar bajo el nuevo Puente de la Constitución. De repente, sin venir a cuento, un role inesperado (se esperaba, pero para las 12 de la noche) a levante, nos hizo pegar una escorada de campeonato. Después de acordarme en varios idiomas de los antecesores del windfinder, del windgurú y de otros tantos, tomé un rizo. La siguiente racha hizo que, a pesar de soltar la escota, casi nos fuésemos de orzada (aún no me había dado tiempo a desenrollar el foque). Una nueva tanda de improperios y maldiciones fue seguida del segundo rizo. Con ello se estabilizó el barco, aunque no terminaba de ir cómodo. Vimos volver a las pequeñas barquitas de pesca que suele haber por la zona.
Una vez ya asentados, tenía dos opciones. Seguir cabreado y volverme a casa o... miré a la almiranta y le dije, qué, seguimos? Y la jefa dijo, palante. Así que saqué medio foque, y, acordándome de este hilo, lo acuartelé, directamente. Co#o, qué bien!!!!
Fuimos ciñendo, despacito, avanzando, a un par de nudos, a veces 3, pero sobre todo, lo que después me hizo reflexionar es que, nuevamente, el barco me ha demostrado que aguanta más que yo.
Nota, a la vuelta, el registro de windfinder en San Fernando mostró rachas de 24 nudos, muuuuuy cerquita del "límite legal" de categoría de construcción del Albatros.
En fin. Que funciona. No voy a salir a buscar gresca, pero desde luego, es una bala más en la recámara que puede convertir una pesadilla en una cabalgada para soltar adrenalina.
Hala, copas pa tós!!!!!


