Hablando de vuelcos de barcos acabados de botrar, recuerdo haber leído que uno de los Gipsy Moth de Sir Francis Chichester, botado en el Támesis y al paso de una motora, llegó a tocar con el mástil en el agua. Al parecer había habido un cálculo erróneo. Si volvió a subir el barco, se agregó lastre y con él se hizo la vuelta al mundo. Pero nunca llegó a navegar realmente bien.
A ver si alguien conoce mejor la historia y nos la cuenta con detalle...

