la clave del prodigioso balandro se encuentra en
el control de la separación (S) del fluido gracias a una segunda vela, ya una vela de proa (1930, como los botes de vela ligera) ya con una vela de popa (la mayor pequeña de los años 60 que escolta y hace de guardaespaldas de la vela principal: un gran Génova)
en el primer caso el
downwash de la vela de proa protege a la Vela principal del desprendimiento/separación del fluido, y así puede trabajar de forma eficiente con un gran ángulo de ataque (20-25 grados en los botes de vela ligera, 30-35 grados en los barcos de mayor tonelaje)
en el segundo caso la Vela principal va a proa, y consigue trabajar de forma eficiente con un gran ángulo de ataque gracias a una gran curvatura del perfil (el embolsamiento) y gracias a una vela de popa que protege su borde de salida
pero ahí no acaba la cosa, pues además ocurre que la vela de popa le curva el viento a la de proa, es el
upwash
upwash que resulta enormemente provechoso, pues al abrirse el viento que incide en la vela el resultado (R) de la Fuerza aerodinámica va más hacia la dirección de la marcha que es precisamente lo que queremos
ñó
entonces, si el
upwash es bueno pa un velero ...
¿cómo podemos aumentar el
upwash?
Pues inclinando el borde de ataque gracias a llevarnos el palo pa popa
