Llegó Fidel Turienzo y Guillermo Cañardo tras una encalmada total . Penalización de 24h. por meta cerrada el viernes a Fidel en la próxima etapa.
“No ha sido fácil, pero qué podía hacer, ¿abandonar? No, esa no era una opción. Partí el miércoles por la tarde noche, llegué con aparejo de fortuna, la policía portuaria de Sines me dijo que fuera a Sesimbra y llegué por la tarde. Vino la persona que me ha ayudado con toda la reparación y trabajamos toda la noche, hicimos la estratificación del mástil, a la mañana siguiente montamos las crucetas, trabajamos durante todo el día. Por la mañana vino la policía a revisar el barco y luego ya pude salir”.
“Duros, los últimos días han sido muy duros, peor casi que cuando rompí el mástil. Cinco días sin viento, desde que salí el domingo hasta aquí, ha sido horrible. Pero bueno estamos aquí, que es lo que cuenta”.
“Por una parte mal, porque iba bien, estaba contento con como iba yo y como iba el barco. Estaba siendo muy buena regata, pero bueno, partes el palo y en ese momento piensas se ha acabado, ya no puedes hacer nada. Pero si que es verdad que luego llegas a tierra y lo piensas y dices, ¿por qué no? Si se puede vamos a continuar”.
“Para la próxima etapa tengo que conseguir un palo ya, tengo un mes, pero con este palo no puedo ir. He venido hasta aquí muy poco a poco, creo que he llegado porque había muy poco viento, y bueno, es una reparación genial, para salvar la situación y llegar aquí, pero ahora que tenemos tiempo, conseguir otro palo. Pero bueno, peor podríamos estar, que todos los males del mundo sean como este…”
