Vuelvo a tomar el relevo de nuestro entrañable Cierraelpico (Tancaelbec o Shutthebeak para los amigos)
En Ajaccio estuvimos varios días refugiados de los mistrales del Golfo de Leon, que llegaban amortiguados a Córcega pero con bastante mar.
Aprovechamos para ir a las calas cercanas, como la de la torre de Parata:
Y la cala Isolella:
El lunes por la mañana el Consul inició su regreso hacia Torrevieja, pasando por Formentera.
Tras un conato de motín a bordo (de los jóvenes que ya querían volver) y tras una reunión flotillera de urgencia, tres barcos más decidimos adelantar la vuelta pasando por Menorca. Hasta el miércoles por la mañana el parte era bueno, a las 9 de la mañana del miércoles estaba previsto la entrada de Tramuntana de unos 20kn y solo duraba un día. La idea era descansar un día en Menorca, dejar pasar la Tramuntana y salir el jueves por la mañana.
Después de recargar agua y gasoil, partimos a las 1300. Al pasar las Sanguinaires encontramos un mar cada vez más incómodo, viento de unos 10-15kn de Poniente. Pudimos ayudarnos un poco con la mayor ciñendo a 20-25º. El mar era confuso y con olas de 2m, bastante desagradable. A las 2300 apareció de repente un helicóptero de salvamento francés iluminándonos con el foco a cada barco y supongo que mirando el AIS. Parecía que buscaban una radiobaliza o a alguien que había pedido auxilio, aunque no escuchamos ningún aviso por el 16. Contactamos por el 16 con el helicóptero y solo pudimos entender que nos deseaban una buena navegación en inglés al final.
Durante la noche el mar calmó bastante, quedándose mucho más navegable de madrugada y un viento de N que ya nos permitía poner todo el trapo. Navegamos el martes a buen ritmo, 6-7kn. A mediodía recibimos la segunda visita aérea, de la nada apareció un pequeño jet privado blanco que nos pasó a solo 50m de altura y como una exhalación. Vino como de Cerdeña, dio una vuelta encima nuestro y volvió por donde había venido.
Aproximadamente a las 1800 empecé a oír un ruido en el motor y en cuestión de segundos creció hasta ser un rozamiento muy alarmante. Paré el motor y me sumergí atado para ver que había pasado, esperaba encontrar un plástico o algo parecido pero vi el casquillo medio salido del arbotante. Intenté volverlo a meter con un martillo pero era imposible. Estaba gripado. El viento bajaba y para mantener la media, Dirkou, un Dufour 40 con un buen motor, nos remolcó hasta Maó a unos 6kn.
Entramos en puerto a las 0700 y directos al varadero.
Los de Pedro's Boat nos confirmaron que el casquillo se había gripado y la reparación era como mínimo de una semana. Con lo que nos cobraron solo por varar con el Travelift, pensamos que era mejor no pedir ni el presupuesto y llegar como fuera a nuestro puerto base de l'Ampolla.
Descansamos en Maó el miércoles, fuimos a cala Teulera (Covards para los locales) y cenamos con la parte de la familia que vive en Maó
