El juez no culpa al gobierno español (o sea, yo) por permitir al Oleg su estancia por esas aguas, ni a los españoles por comer pescado de dudosas procedencias, ni a los que ganan enormes fortunas con la pesca, desde un despacho, traficando con modernos barcos piratas congeladores.
Ya nos multará la UE, o sea merkel, y lo pagará España, o sea yo.
Pero esto son solo hilillos...
Ayer fue Volkswagen pero en breve serán Pescanova y tantas otras, empresas a las que sus engaños a base de ganar dinero sus altos ejecutivos, generan destruccion medioambiental y/o destrucción social por el brusco desempleo generado cuando se les pilla con el carrito del helado y caen arrastrando a toda una empresa. Bueno, ellos no caen, como mucho se les quita el pasaporte.
Pero, que sigan nuestros próceres y sus acólitos y palmeros defendiendo una economía de mercado neoliberal basada en el 'todo vale si se mueve pasta'.
Tal vez la siguiente y más profunda recesión nos mande a todos a tomar viento fresco.
No espabilamos ni aunque nos envenenen las gambas.
