Koke es un abuelito de unos 11 años que adoptamos hace 2. Toda su vida había discurrido en un barrio humilde de Zaragoza, de donde solo salió 2 veces, a la perrera

Ha caído en una casa loca y no para, pero aunque el barco no le gusta especialmente (siempre se hace el longuis por el pantalán jeje) se ha adaptado bastante. Eso si, las escoras y los meneos no le gustan un pelo, y como es un caluroso hay que buscarle sombra hasta el el sol de invierno.
Si llego a pillar a este bicho de joven, con lo listo que es, me hubiera cazado las escotas como nadie!
Enviado desde móvil, no me hagas escribir mucho ;-)