La señora a su hija:
- Anda que menuda tajá traía anoche tu marido guapa. A las tres de la mañana pasadas, y va y se mete en mi cama y no contento me dió dos revolcones de antología el muy sinvergüenza.
- ¿Que me estás contando mamá? ¿Tú qué le decías?
- ¿Qué quieres que le dijera? Ni mu. ¿Qué no sabes que hace casi dos años que no le dirijo la palabra?

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