
Es verdad, por desgracia la "enseñanza" con frecuencia es eso. Pero es una moneda con dos caras, conviene recordarlo. A veces los docentes son eso que comentas, Caribdis, con frecuencia si quieres. Y otras veces los mediocres son los alumnos, tristemente. Algunos acuden a las clases sin el más mínimo interés , arrastrados por una rutina impuesta y resignados a pasar así unos años de su vida. Unas veces la actitud del profesor acaba siendo la que comentas como consecuencia de pelear un curso tras otro con alumnos así; otras veces las razones son la pura incapacidad, la apatía, sin excusa posible. Con los alumnos pasa lo mismo, algunos se han ido volviendo desinteresados de tanto sufrir a docentes incompetentes y de aguantar clases aburridas, pero otros tampoco tienen excusa, la causa son ellos mismos u otras razones ajenas a la docencia recibida.
También el sistema educativo impuesto por la Administración es responsable en alguna medida de esta situación: la falta de recursos y la apuesta por las enseñanzas remuneradas y elitistas...
Quiero decir que hay de todo, y que tan gratificante para un alumno es dar con un buen maestro como lo contrario. La satisfacción de ver cómo un buen alumno progresa en sus conocimientos, cómo mejora día a día, como va adquiriendo capacidades y destrezas, su ilusión por todo ello, cómo plantea dudas y cuestiones que reflejan bien a las claras que , lejos de no comprender, entiende y mucho... todo eso estimula y satisface a quien le enseña... ojalá siempre hubiese buenos maestros y buenos alumnos; ojalá todos fuéramos ambas cosas

