Ahí va la última ...
La verdad es que esta carabela es mi favorita.
En las brumas de mi niñez recuerdo a la réplica del capitán Etayo, la llamada
Niña II, saliendo por la ría de Huelva rumbo a América y yo viéndola sobrecogido a bordo de un Snipe de madera, pensando que cómo podrían cruzar el Atlántico con ese destartalado barquichuelo.
Consideraba héroes, casi semidioses, a sus ocho tripulantes. !Que tiempos!
Pues sí , en la original, la que fue construida en 1488 por el armador Juan Niño en el varadero a orillas del Tinto, lo hicieron y muchas veces pues fue ,de los tres, el barco más longevo.
La verdad es que su nombre verdadero siempre fue
Santa Clara, aunque vulgarmente así se conocía por el nombre de sus propietarios. Así que los documentos la pueden llamar indistintamente aunque Colón se empeñó en llamarla siempre
Santa Clara ¡Bueno era él con lo picajoso que era!
Hemos hablado de las familias marineras de Palos como los Pinzón y Quintero, pero era extraño que en la villa más próxima, Moguer, se moviese un asunto náutico sin que alguno de la familia de los Niño estuviera implicado.
Y claro, en esta aventura, tuvieron una destacada participación porque los hermanos Niño ,Pedro Alonso, Francisco y Juan eran amigos, sobretodo, de Martín Alonso Pinzón que los convenció para que unieran al proyecto y gracias a la fuerza de estas dos importantes familias el plan siguió adelante.
La
Santa Clara decían que era el barco más pequeño de los tres del descubrimiento pero no se sabe cuánto porque no hay datos que lo atestigüen, aunque se admite que hasta podría medir más de 20 metros de eslora luego la diferencia entre las dos carabelas podría ser mínima.
Siento haberos destruido la imagen mental de las tres naves con distinto tamaño navegando rumbo a las Indias que todos tenemos en la cabeza.
En este viaje inicial, como vimos, estaba capitaneada por Vicente Yáñez Pinzón, con Juan Niño como maestre y pilotada por Sancho Ruiz de Gama pero como marinero había otro Niño : Francisco, el más pequeño de los hermanos.
Ya hemos comentado que su velamen fue transformado en Canarias en el viaje descubridor pero una vez en la isla La Española se le instaló un nuevo palo así que tenía el trinquete, el mayor, contramesana y mesana. En fin que era todo palos.
Otra vez siento haberos destruido otra imagen mental.
Tenemos la suerte que una de sus replicas, la hecha en Brasil por la Fundación Colón, se dieran cuenta de este detalle y así la descubrimos de una forma diferente a la tradicional:
Ya repasamos que por un temporal ,en el tornaviaje de 1493, las carabelas se separaron ,terminando la Niña,al mando de Colón, en las Islas Azores. Cuando zarparon rumbo a Palos, mire usted por dónde , otra tempestad la hizo atracar en Lisboa donde sí tuvo tiempo de reunirse hasta cuatro veces con el rey portugués Juan II.
Ya hemos visto que coincidieron el mismo día en el regreso al puerto base de Palos a mitad de marzo, pero el 25 de septiembre ya estaba alistada en Cádiz para formar parte del segundo viaje de Colón que ya era una expedición de 17 barcos cargada hasta las topes porque, además de los utensilios, semillas y animales que transportaban, había que mantener a los embarcados.
No era igual dar de comer a 100 que a 1.500.Para ese personal y por, supongamos, 30 días de la travesía atlántica había que pensar en 45.000 raciones diarias y además tendrían que beber al menos un litro por cabeza aunque lo normal eran dos y mantener los animales, plantas etc.etc.
Palabras mayores.
Lo ideal sería ver los barcos como los vemos en las películas: las cubiertas limpias y relucientes sin ningún atadillo, jaula, caja, saco ,cántara,pipa o envase por medio y la gente despaciosamente andando o con conversaciones íntimas apoyados en la tapa de regala.
Eso era totalmente imposible pero bien , sigamos.
Al mando de dos Alonsos , Medina de capitán y Medel de piloto, el 2 de noviembre de 1493 ya divisaron tierra, concretamente a una isla, que bautizaron Dominica , en el extremo oriental de las Pequeñas Antillas o sea que habían hecho un cruce en 21 días; todo un record con tantos barcos.
La flota fue dividida en varias flotillas de exploración que fueron levantando las primeras cartas de la zona y bautizando a tantas islas como aparecían por el horizonte.
Nuestra
Niña, ya
Santa Clara, era la capitana de tres naves que en el verano de 1495 estaba reconocociendo a la altura de La Española.
Avistaron aproximándose hacia ellos un enorme ciclón y se abrigaron en el llamémosle puerto de la Española. Cuando la furia terminó, el único barco a flote era nuestra primitiva
Niña y por eso sirvió de modelo a la primera carabela construida en el Nuevo Mundo que bautizaron
Santa Cruz pero que todo el mundo la conocía como
La India.
El regreso de la expedición no fue unitario por diversos líos administrativos que no vienen al caso. Lo cierto que nuestra carabela hizo su tornaviaje junto con su gemela,
La India y llegó a España en junio de 1496.
No fue un viaje tranquilo pues los corsarios berberiscos capturaron a nuestra
Santa Clara por pero en un golpe de mano de los tripulantes lograron liberarla y arribaron sin novedad a Cádiz donde,inmediatamente, se apuntó al tercer viaje de Colón.
El 30 de mayo de 1498 zarpó de Sanlúcar de Barrameda junto con siete barcos que no navegaron por la habitual ruta directa hacia las Canarias si no más al sur hasta las Islas Madeira para evitar, según parece, a la armada francesa que les esperaba en el cabo de San Vicente.
Una vez en Canarias, la flotilla se dividió en dos. Una, con seis barcos directos a la Española donde los hermanos de Colón tomarían la administración de las tierras ya conquistadas y la otra, con Colón a bordo, compuesta por dos carabelas y una nao para navegar más al sur e intentar descubrir tierra firme y no islas como hasta ahora.
Yo no sé con cuál de las expediciones estaría la antigua
Niña, lo cierto es que cuando las dos flotas se reunieron en La Española el 30 de agosto, sí que lo estaba.
El gobierno de los hermanos Calón en la Española fue un desastre por despotismo hacia los emigrados , esclavitud de los indígenas en contra de las ordenes reales por lo que fueron acusados de malgobierno a la corte, que envió un delegado, Francisco de Bobadilla, que los mandó a España , detenidos y encadenados; así que nuestro barco regresó de nuevo a su tierra junto a un Colón aprisionado.
La
Santa Clara no participó en el último viaje de Colón, que se las arregló para redimirse ante los reyes, sino que se dedicó a los viajes comerciales que la corona, ya su dueño, le pedía.
Su capitán Alonso Medel, la llevaba esencialmente por el Mediterráneo y precisamente en un viaje a Roma fue capturada por unos corsarios franceses a la salida del puerto de Cagliari y se la llevaron al puerto de Cerdeña donde Medel acompañando de algunos de sus hombres consiguió liberarla.
Siguió su actividad mercantil ,ya entre continentes, y parece que hizo un viaje directo desde Palos a La Española en apenas 35 días, otro record de la pequeña.
Poco más se puede contar de ella.
En 1508 sabemos que al mando de otro Alonso, esta vez Prieto, estaba atravesando el Atlántico, luego se supone que el barco que ayudó a descubrir el nuevo continente, estaría sirviéndolo hasta su desguace.
Una pena que no se acordaran de sus servicios anteriores y la hubieran conservado.