Me uno. Ron para todos sin excepción.
Yo tengo un Leopard 42 al que solo el año pasado le metí unas 6000 millas, y este año va por ahí... pasando por Tailandia, Malasia, Singapur, Borneo y Filipinas, que es donde está ahora.
He de decir que el mantenimiento de un cata puede ser más caro que el de un monocasco, que si tienes que pagar pantalán, te saldrá más caro, y que si tienes pensado ir en mares bravos bravos de verdad, siempre te podrá acojonar desarbolar o zozobrar y quedarte vendido.... Peeeeeeero, también tiene sus ventajas. Sino pararían de hacerse, y por lo menos por aquí cada vez de ven más.
La habitabilidad es muy superior a un monocasco, la maniobrabilidad nada que ver, y la estabilidad es otro mundo. Hace unos años navegábamos con un monocasco de 47 y no lo cambio ni de coña.
Yo si hay 25 nudos no voy contra ellos, no porque no se pueda, sino porque no quiero, tampoco iría en monocasco. El año pasado estuvimos en ceñida 18 horas con rachas de 38 y decidimos que una y no más... Eso si, el barco llegó blanco de la sal, pero sin quejarse de nada más, y ya tiene 12 primaveras.
El debate eterno... Para mi la habitabilidad es muy importante, porque duermo unos 250 días al año en el barco. En el fondeadero no hay más que ver como se mueven unos y otros con la mínima ola, la cosa cambia bastante.
Lo de la ceñida de los catamaranes yo ya empiezo a considerarla un mito. No sé de donde ha salido... he navegado Leopard 38, 40, 42, 43, Lagoon 380,410, 450, Dean 440, y Privilege 39. Todos ciñen, más o menos, pero ciñen, y no digo 15 grados...
A día de hoy no me veo cambiando a monocasco de vuelta al meneito. Pero a gustos colores. También los hay adictos al monocasco... Está claro.