Estoyl plenamente de acuerdo en que si la potencia del motor original es la adecuada, la ganancia de instalar una buena hélice puede ser muy superior que la de añadir un exceso de potencia que tampoco vas a utilizar.
Si la hélice no es la adecuada o es mejorable,con viento y mar de cara para avanzar tienes que subir exageradamente el régimen y aún así la hélice rebota y vibra. Con una hélice adecuada, a bajo régimen empuja sin pérdidas y el barco avanza sin problemas.
En mi barco monto una Max Prop de tres palas, y respecto a la plegable de dos palas que llevaba cuando lo adquirí, la diferencia como de la noche al día.
Finalmente, insisto, si el modelo de tu motor es de gran tirada, antes de sustituirlo no estaría de más tener el presupuesto alternativo de cambio de camisas o rectificado en su caso, pistones, aros, casquillos, revisión de los codos de cigüeñal, bielas, revisión de bomba inyectora..., en definitiva, dejarlo nuevo con un coste posiblemente muy inferior, salvo que el proveedor te haga el oportuno "plan renove".
Digo ésto porque,salvo raras averías por por fallo de una pieza esencial, la mayoría de averías vienen motivadas por equipamientos accesorios que tanto pueden afectar a un motor viejo como a uno nuevo, rodete de la bomba de refrigeración, gas oil o filtro sucios, o agua de condensación en el depósito....
Finalmente, por todas las causas expuestas por Nefta que motivan el perecimiento prematuro de los motores marinos, motivo de más para ver en el Turbo un origen debposibles problemas de consecuencias en ningúb
N caso baratas de solucionar.
Saludos
