Quizás las cosas no tienen alma, somos nosotros quienes se la damos casi sin querer:
Aquel viejo peluche zarrapastroso que se conserva toda la vida
Esa Vespino que sigues cuidando con un mimo exquisito siendo ya cincuentón a pesar de tener la última BMW.
Ese viejo 28 pies al que sigues dedicando demasiadas horas porque está contigo más de 30 años.
Conoces hasta su ultimo rincón, es donde tus críos, ya mayores han aprendido a amar a la mar y aunque podrías cambiarlo por uno más moderno y más grande, en realidad ni te lo planteas y tienes claro que será tu ultimo barco. Hace tiempo que le llamas por su nombre, como se hace con un amigo.
Algunas veces cuando la vida te da demasiada caña, te acercas al puerto, no vas a navegar, solo buscas a tu amigo, cualquier excusa será buena, tengo que comprobar la bombilla del WC

, pero sabes que, buscas otra cosa. Algunos lo llaman refugio, Calor, amistad, necesito estar solo, etc……..
Casi sin darte cuenta, hace tiempo que te robo poco a poco, un pedazo de tu alma, es tu
peluche zarrapastroso.

Y sabéis que,
todos necesitamos uno, alguna vez..

